¿Para qué sirven los bigotes de los gatos?
Los bigotes de un gato no son pelos corrientes, sino órganos táctiles muy sensibles. Sus folículos cuentan con abundantes nervios y vasos sanguíneos. Cuando un objeto o una corriente de aire mueve un bigote, este transmite al cerebro información sobre el entorno inmediato.
Así, los gatos calculan mejor las distancias, las formas y los movimientos cercanos, algo especialmente útil en lugares oscuros o estrechos. No tienen bigotes solo en las mejillas, sino también sobre los ojos, en la barbilla y en las patas delanteras. Su posición también puede dar pistas sobre el estado de ánimo: orientados hacia delante pueden acompañar a la atención, mientras que pegados a la cara pueden aparecer ante la inseguridad o el miedo. No deben cortarse a propósito, porque el gato puede orientarse peor temporalmente hasta que vuelvan a crecer.


