¿Por qué la luz artificial nocturna puede ser problemática para la fauna silvestre?
El exceso de luz artificial durante la noche se llama contaminación lumínica. Farolas, edificios iluminados, anuncios y otras fuentes de luz pueden desplazar la oscuridad natural en grandes áreas. Los animales nocturnos son especialmente sensibles. Los insectos son atraídos por las lámparas y a veces giran alrededor de ellas hasta agotarse. Las aves migratorias pueden perder la orientación cerca de ciudades muy iluminadas, mientras que murciélagos y otros animales pueden evitar zonas iluminadas. También pueden alterarse los ritmos naturales de día y noche. Por eso algunas ciudades y áreas protegidas usan ahora menos luz, más dirigida y de tonos más cálidos.
La luz artificial puede alterar la orientación, los horarios de actividad y la migración de muchos animales silvestres.


