¿Por qué maúllan los gatos?
El maullido de los gatos domésticos está especialmente ligado a la comunicación con las personas. Los adultos maúllan entre sí con relativa poca frecuencia y, con otros gatos, recurren más al lenguaje corporal, los olores y otras vocalizaciones. En cambio, maúllan muy a menudo a los humanos.
Un maullido puede pedir atención o comida, servir de saludo o expresar otra necesidad. Además, los gatos aprenden qué sonidos provocan una reacción en las personas, por lo que la comunicación puede desarrollarse de forma distinta en cada hogar. Los gatitos maúllan a su madre; al crecer, el maullido típico se dirige sobre todo a los humanos. Los adultos también pueden comunicarse entre sí mediante sonidos y maullar alguna vez, así que afirmar que nunca lo hacen sería demasiado absoluto.


